Dependencia Emocional

Asertividad, bovarismo, borderline, oligofrenia, resiliencia y 4 psicopalabras más

Pati: ¿Qué tal?
Elvira: Estoy un poco lábil.
Pati: ¿Os habéis vuelto a pelear?
Elvira: Sí, al amanecer… en la azotea de un palacete en Santorini.
Pati: ¡Anda ya! Lo tuyo es pura pseudología fantástica.
Elvira: No, no, si es más bovarismo. Que me cuesta aceptar la realidad. Es que me arrastró a ver un partido, que coñazo… no puedo con el manierismo futbolero.
Pati: A ver si eres más asertiva con el oligofrénico de tu novio. De verdad que tenéis peleas muy borderline. Lo tuyo es mucho, casi dependencia emocional.
Elvira: Mi ex. Lo dejé. Nada hija…, ahora resiliencia, que lo que no mata te hace más fuerte.

¿No has entendido ni papa? No te sientas mal. Elvira y Pati son personajes un tanto pedantes. Sin embargo, cada vez es más frecuente escuchar algunos términos procedentes de la psicología más tradicional en conversaciones cotidianas. A continuación, una primera entrega de un manual para entender coloquios en cañas de alta exigencia intelectual.

La ruptura sentimental y el duelo: cuando nos abandonan.

Una ruptura sentimental es una de las experiencias generadoras de mayor malestar psicológico por la que podemos pasar a lo largo de la vida. La situación se agrava cuando la decisión no parte de ambos miembros de la pareja, cuando es uno el que abandona al otro.

La persona rechazada acostumbra a pasar por un proceso de duelo con muchas semejanzas al que se atraviesa cuando muere un ser querido, o incluso cuando se padece una depresión. Son momentos de tristeza, melancolía, desesperanza, ansiedad, irritabilidad, insomnio, inapetencia, apatía, etc. Lidiar con el abandono puede ser un proceso muy doloroso en el que el doliente acostumbra a enfrentarse a una serie de tareas o procesos.

Dependencia Emocional

“Es lo más increíble que me ha pasado jamás, cuando estoy a su lado me siento genial. ¿Dónde estará? ¿Por qué no me llama? Creo que le van a gustar mis deportivas nuevas. Sí, el otro día vimos unas muy parecidas en una tienda y le encantaron. Tiene mucho gusto, es una pasada. Y es tan inteligente… ¿Le llamo? No lo coge. No me llama. Ufff… ¿Con quién estará? Si me deja me muero”

A la hora de escribir sobre la dependencia emocional es conveniente comenzar distinguiendo este concepto del ‘trastorno por dependencia emocional’ contemplado en el DSM – IV (la biblia de psicólogos y psiquiatras). El primero refiere a una forma de sentir y actuar de algunas personas en sus relaciones afectivas que generalmente no incapacita a la persona en otros ámbitos de su vida. El segundo, el trastorno por dependencia emocional, es una etiqueta diagnóstica relativa a una necesidad patológica de cuidado y protección en contextos diversos (familiar, relacional, laboral o académico, etc.), cuyo resultado provoca una falta de funcionalidad y autonomía en la persona.

Del enamoramiento a la relación de pareja

En la actualidad y en nuestra sociedad, gran parte de las relaciones afectivas de pareja parten de un estado de enamoramiento. No ha sido así en otras épocas o en otras culturas, donde las relaciones de pareja comienzan y se rigen siguiendo otro tipo de convenciones, normas y rituales. Muchos autores coinciden en que el enamoramiento es un estado de atracción y pasión que suele durar entre seis meses y dos años. En muchas ocasiones el enamoramiento nos lleva a distorsionar la realidad, proyectando una imagen idealizada sobre nuestra pareja. Algunas personas en este periodo pueden llegar a obsesionarse, queriendo estar cerca constantemente del otro, incluso a costa de su propio bienestar personal.

Encontrar la solución comienza por comprender el problema

LogoApsimad