Conflictos de pareja

En ocasiones y debido a múltiples razones, una pareja tiene problemas en su relación y no logra solucionarlos sino que los van manteniendo a lo largo del tiempo.

Llega un momento en que dichos problemas empiezan a deteriorar la relación cada vez más, generando insatisfacción y pudiendo llegar a romperla.

La terapia de pareja es recomendable no sólo para parejas con desavenencias o con fuertes conflictos, sino también para aquellas que están en pleno proceso de separación o divorcio e incluso también para aquellas parejas que tienen buena relación pero quieren aprender a comunicarse mejor, prevenir futuros conflictos y tener una relación más armoniosa y duradera, así como fortalecer sus vínculos y conocerse mejor el uno al otro.

¿Qué síntomas presenta?

Los indicadores más frecuentes que pueden alertar sobre la necesidad de aplicar una terapia de pareja son:

  • Falta de comunicación
  • Desacuerdos y discusiones frecuentes
  • Infidelidades o engaños dentro de la pareja
  • Problemas domésticos o afectivos
  • Conflictos sobre la educación de los hijos e hijas
  • Insatisfacción con uno o varios aspectos de la relación
  • Problemas económicos y laborales
  • Desilusión o frustración porque la relación no es como se esperaba
  • Dificultades en el manejo de las emociones como la ira y los celos

¿Cómo orientamos el proceso psicoterapéutico?

En primer lugar se realizará una evaluación de la situación (tanto en pareja como de manera individual) para conocer e identificar cuáles son los problemas existentes, las expectativas de los/as pacientes y los objetivos a desear con la terapia.

Durante la terapia se analizan los conflictos para tener una mejor comprensión de ellos.

La terapia cognitivo conductual se centra en enseñar a las personas modos efectivos de comunicarse, entrenamiento en resolución de problemas, aumento de intercambio de conductas positivas y cómo nuestro modo de pensar influye en nuestras emociones y en nuestras conductas ayudando a realizar cambios en las ideas, atribuciones y expectativas cuando éstas son contraproducentes, irracionales o no constructivas.

Fomentar la aceptación ayuda a tener un mayor conocimiento de las emociones del/a otro/a y favorece la intervención terapéutica ya que cuando hay una mayor aceptación, las personas están más dispuestas a realizar los cambios necesarios, adaptarse uno/a al otro/a, comunicarse de una manera más clara y solucionar los conflictos.

A nivel emocional la terapia se orientará a fortalecer los vínculos entre ambas partes de la pareja aprendiendo a entender, explorar, identificar y expresar mejor sus emociones así como manejarlas de manera adecuada.

Encontrar la solución comienza por comprender el problema

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